martes, 26 de octubre de 2010

TUDELA

Un aragonés nunca se sentirá extraño en Tudela. Porque la historia, la cultura, las tradiciones y la forma de vida son muy parecidas a las de casi todas las poblaciones que se asoman curiosas a ver pasar el Ebro.

La historia es de suma importancia para poder descubrir una población. Porque ese devenir le da el sabor y la riqueza cultural y monumental. Una ciudad no es nada si no hay nada que visitar en ella. Y a Tudela, eso le sobra. A pesar de que el turismo suele ser de paso, quien se adentre y quiera empaparse de su cultura descubrirá que no basta una tarde para conocerla.

1 comentarios:

anapedraza dijo...

Es un pueblo bien bonito, y vale la pena visitarlo, y de paso darse una vueltecita por los alrededores.

Por cierto Inazio, en la plaza de la foto hay un restaurante, que me llevaron una vez hará un par de años, y comí como un rey. Tengo tan mala memoria selectiva que ahora no recuerdo el nombre.

¡Feliz día!

Miguel

(http://anapedraza.blogspot.com/)